Si quieres saber cómo meditar a través del yoga, el camino clásico nos propone un viaje en varias etapas que va desde el movimiento exterior hacia la paz interior:
Mucha gente piensa que la meditación consiste en sentarse en el suelo y dejar la mente en blanco mágicamente. Sin embargo, la tradición clásica nos enseña que la meditación es un proceso gradual. En nuestra escuela de yoga en Móstoles siempre explicamos que el cuerpo y la respiración son las herramientas perfectas para preparar la mente antes de meditar.
La práctica física es el primer paso hacia la introspección. Las posturas de yoga no buscan la perfección estética, sino desbloquear las tensiones del cuerpo. Al liberar la rigidez física, preparamos un «asiento» cómodo para que el cuerpo no sea una distracción cuando busquemos el silencio. Patañjali las define como posturas estables y cómodas. Su propósito principal es preparar el cuerpo para la meditación, promoviendo equilibrio y fortaleza.
El Asana, es la parte del yoga que más conocemos en occidente, y la mayoría de las veces, solemos pensar que la práctica de yoga solo consiste en la práctica de asanas, como estarás comprobando, esto es solo una pequeña parte de la práctica de yoga.
La práctica de asana es una buena manera de comenzar en la práctica de yoga, en ellas podemos cultivar el resto de las técnicas que mencionamos en este artículo.
Beneficios Principales
Beneficios Principales:
Una vez que el cuerpo está asentado, regulamos la energía a través de la respiración consciente. Controlar el ritmo de la respiración equilibra directamente nuestro sistema nervioso, reduciendo el estrés y actuando como el puente perfecto entre el cuerpo físico y la mente.
Su significado deriva de las palabras sánscritas Prana(energía vital ) y Ayama(extensión o control), por lo que su traducción sería control de la energía(comúnmente traducido como control de la respiración).
Implica regular el flujo de energía vital (prana) mediante técnicas de respiración conscientes.
Actúa como un puente directo entre el cuerpo físico y la mente. Por lo que su combinación con el asana, lo hace ideal para una práctica beneficiosa.
A través de los ejercicios de pranayama, podemos regular nuestros sistema nervioso y así poder “activar” o “relajar” nuestro estado. Es una poderosa herramienta para relajarnos.
En un mundo lleno de pantallas y estímulos, este paso consiste en replegar los sentidos hacia dentro. Es el momento en el que dejas de reaccionar a los ruidos de la calle o a las preocupaciones diarias para mirar exclusivamente hacia tu interior.
Dominio de los sentidos. La palabra proviene del sánscrito prati ‘contra’ o ‘lejos’ y ahara ‘alimento’(comúnmente traducido como control de los sentidos, dominio de los sentidos).
Comúnmente se entiende como la concentración en nuestra conciencia y la desconexión de las distracciones del exterior. Pero en un plano más profundo se entiende como la desconexión de la conciencia de los estímulos sensoriales y de las fluctuaciones de la mente, llevándonos así a un estado mental calmado, sereno y de atención.
Consiste en dominio de nuestra atención. A través de la práctica, potenciamos nuestro control de cómo percibimos el mundo.
También puede combinarse con la práctica de Asana.
Algunas técnicas como el Yoga Nidra o la meditación Trataka son excelentes puertas de entrada a Pratyahara.
“Al dominar el Pratyahara, dejamos de ser esclavos de nuestro entorno para convertirnos en los soberanos de nuestro propio universo interno”
Beneficios Principales
Beneficios Principales:
Antes de saber cómo meditar a través del yoga, necesitamos enfocar la mente. La concentración consiste en fijar la atención en un solo punto, como la propia respiración o la llama de una vela, evitando que los pensamientos se dispersen.
Concentración.Tras retirar los sentidos del mundo exterior mediante Pratyahara, el practicante de yoga alcanza el sexto peldaño de los Yoga Sutras de Patanjali: Dharana.
Fijar la mente en un solo punto o idea, desarrollando la capacidad de atención sostenida. Nos fijamos en un solo objeto o pensamiento, evitando que la mente nos distraiga.
A diferencia del paso anterior (donde haces el esfuerzo consciente de concentrarte), en este punto la meditación surge de manera natural. La mente se vuelve como un flujo de agua continuo y sin interrupciones. Ya no hay batallas contra los pensamientos; simplemente estás presente, en un estado de contemplación y profunda paz interior.
Meditación. En el ascenso hacia la autorrealización propuesto por Patanjali, Dhyana ocupa el séptimo lugar.
Se define como un estado de flujo de conciencia sin interrupciones, la profundización de la concentración, sostenida en el tiempo.
Si Dharana es el acto de intentar concentrarse, Dhyana es el estado en el que esa concentración se vuelve natural, fluida y espontánea. Surge cuando se mantiene el flujo continuo de la atención.
Beneficios Principales:
Beneficios Principales:
Paz mental inquebrantable: Te ayuda a experimentar una serenidad profunda que no se altera por los problemas externos del día a día.
Disolución del ego y los juicios: Permite conectar con los demás y contigo mismo desde la aceptación absoluta, sin etiquetas ni autocrítica.
Claridad y propósito vital: Al silenciar por completo el ruido mental, reconectas con una sensación de claridad y bienestar interior absoluto.
Es la meta última de este viaje sobre cómo meditar a través del yoga. En este estado de absorción pura, la línea entre tú y el objeto de meditación desaparece, sintiéndote en completa unidad con el todo. No es un trance místico inalcanzable, sino la experiencia de una mente completamente liberada de juicios, miedos y fluctuaciones, conectada con su verdadera esencia.
Iluminación o superconsciencia. Este es el octavo y último peldaño de los Yoga Sutras de Patanjali, representando el estado de gracia, unidad y liberación total.
El estado supremo donde desaparece la sensación de separación y el meditador se funde con el objeto de su meditación, alcanzando la plena libertad interior.
La palabra proviene del sánscrito sam (juntos), a (hacia) y dhi (mente). Literalmente, significa «poner juntos» o «integrar». Si en el paso anterior, Dhyana (meditación), existía un flujo continuo de atención hacia un objeto, en Samadhi esa distinción desaparece por completo
El yogui que ha alcanzado Samadhi no vive en un trance perpetuo fuera del mundo, sino que actúa en él con una ecuanimidad perfecta, libre de juicios y movido por una compasión natural hacia todos los seres.
Aprender cómo meditar a través del yoga no ocurre de la noche a la mañana, es un proceso hermoso que requiere paciencia, práctica y, sobre todo, una guía adecuada que te acompañe en cada paso.
Si sientes que el estrés del día a día te supera y buscas un espacio donde desconectar del ruido exterior para reconectar contigo mismo, te invitamos a conocernos. En nuestra escuela de yoga en Móstoles adaptamos la práctica tradicional a tu ritmo de vida actual, ayudándote a calmar la mente y fortalecer el cuerpo en un ambiente cercano y seguro.
¡Ven a visitarnos y da el primer paso hacia tu bienestar! Reserva tu clase de prueba hoy mismo o contacta con nosotros.
Ten en cuenta de que el yoga es un camino que debe de ser practicado y vivenciado, como dice Lao Tse en el Tao Te King:
«El Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao»

Pregúntame lo que quieras
3 respuestas
Me gustaría que me recomendaras algún libro sobre todos estos temas, en la próxima clase te preguntaré. Muchas gracias
Hola Ignacio:
Sí, próximamente haremos algunas recomendaciones de lectura sobre el tema.
Gracias por tu propuesta y comentario.