Ashtanga yoga

¿Qué es Ashtanga yoga?

El Ashtanga yoga combina una secuencia de posturas enlazadas por la respiración consciente (vinyasa). La energía fluye, el calor interno se despierta y, poco a poco, la mente se aquieta. Es una práctica exigente, sí, pero agradable. La intensidad nace del enfoque, del compromiso, del diálogo constante entre el cuerpo y la respiración.

Hay algo profundamente liberador en reproducir las posturas  de una forma continuada . La mente quiere novedad, pero el cuerpo recuerda. En esa insistencia consciente surge una familiaridad que calma, sabes lo que viene, y eso te permite habitar más plenamente el presente. La práctica se vuelve una meditación en movimiento, una manera de anclarte al momento presente.

Ashtanga yoga

Empezar a practicar Ashtanga yoga

No hace falta ser flexible ni fuerte para empezar. Solo hace falta curiosidad, una respiración dispuesta y el deseo de conocerte a través del movimiento. Cada cuerpo tiene su manera, cada día su ritmo. En Ashtanga no se busca llegar a una postura, sino descubrir lo que ocurre en el camino.

Al practicar, la secuencia se convierte en un espejo. Algunos días te muestra tu fuerza, otros tus resistencias. Aprendes a observar sin huir, a mantener la respiración cuando aparece la incomodidad, a confiar en que la práctica te sostiene incluso cuando la mente duda. Esa es su verdadera alquimia, te enseña a estar contigo, tal y como estás.

Ashtanga Yoga: un camino vivo hacia la presencia

Ashtanga Yoga es movimiento, respiración y presencia entrelazados. Una danza interna que no busca la perfección, sino la conexión. Cada práctica es una oportunidad de escucharte, de volver a ti, de descubrir esa quietud que aparece cuando el cuerpo se mueve con intención y la mente aprende a estar presente.

Ashtanga invita a la disciplina sin rigidez, a la fuerza sin tensión, a la constancia sin juicio. Es una forma de yoga dinámica, estructurada y profunda, en la que aprendes a sostenerte con firmeza y a soltar con confianza. Con el tiempo, ese equilibrio físico se traslada también a tu vida, te sientes más centrado, más liviano, más capaz de habitarte. 

Ashtanga yoga
Ashtanga yoga

Ashtanga tiene ritmo, fuego, dirección. Pero también tiene pausa, ternura y escucha. No es un estilo solo físico; es una vía de transformación integral. A medida que el cuerpo se fortalece, también se abre el corazón. Aprendes a estar más atento, más ecuánime, más sensible a tu propia energía y a la de los demás.

Practicarlo en grupo potencia la experiencia, cada respiración se entrelaza con la del resto, creando una vibración común. No hay comparación ni competencia, solo presencia compartida.

Se genera una atmósfera de respeto y entrega que sostiene incluso en los momentos de esfuerzo.

Beneficios del Ashtanga Yoga

Además de los beneficios que tiene la práctica habitual de yoga, el Ashtanga yoga potencia los siguientes aspectos:

 

  • Mejora tu disciplina:

    El Ashtanga yoga es una practica que requiere cierta disciplina, a través de la repetición de sus distintas vinyasas, iremos profundizando y mejorando nuestra práctica, esto hace que sea un tipo de yoga ideal para mejorar la autodisciplina.

  • Mejora la fuerza, y la resistencia:

Al tratarse de una práctica más intensa podemos obtener mayor fuerza y resistencia que en otro tipos de yoga.

  • Mejora la salud cardiovascular:

Como se trata de una práctica dinámica, se realizan movimientos más aeróbicos, lo que mejora la salud cardiovascular.

  • Ayuda a limpiar toxinas del cuerpo:

Como decíamos en el apartado anterior, al ser un ejercicio más aeróbico, hace que sudemos más y limpiemos toxinas a través del sudor.

Ashtanga yoga sirsana
  • Y muchos más…

El Ashtanga yoga tiene multitud de beneficios, vente a probar una clase y descúbrelos…😉

Si sientes que necesitas volver al cuerpo, liberar la mente o  recuperar claridad, Ashtanga puede ser ese punto de anclaje. No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo con verdad.

De dejar que la práctica te moldee con paciencia, que te limpie por dentro, que te devuelva a un pulso más natural.

Ven con tu respiración, con tus ganas, con lo que tengas.

El resto, lo descubrirás en la esterilla.