El Muladhara chakra (o chakra raíz) es el primero de los siete centros energéticos principales de nuestro cuerpo. Se ubica en la base de la columna y actúa como los cimientos de una casa. En nuestra escuela de yoga en Móstoles consideramos fundamental trabajar este chakra para construir una práctica física y mental con raíces fuertes y seguras.
Es conocido como el chakra raiz, como en cualquier construcción no puedes empezar a construir sobre unos cimientos débiles, es la raíz de nuestra estructura energética, el ancla que nos conecta con nuestra Madre Tierra, se localiza en el plexo coxígeo (en la base de la columna para los hombres, y entre los ovarios en las mujeres).
La palabra «Muladhara» proviene del sánscrito Mula, que significa «raíz», y Adhara, que se traduce como «soporte» o «base». Sobre él se sientan los demás chakras, si comparecemos nuestro sistema energético con el de un árbol, muladhara son las raíces que se profundizan en la tierra para nutrirnos, por eso es llamado el chakra raíz.
Se representa con una flor de loto de 4 pétalos, cada pétalo representa un aspecto de la conciencia(manas, buddhi, chitta y ahamkara) o según otras corrientes, las 4 funciones psicológicas que deben ser armonizadas en este nivel.
Su elemento es la tierra (es el más denso de todos los chakras). Gobierna todo lo sólido: huesos, dientes, uñas. También el intestino grueso, y el recto.
Su animal simbólico está representado por el elefante de siete trompas. Simbolizando la fuerza masiva, la estabilidad y la sabiduría ancestral.
Según la tradición, Muladhara tiene una influencia directa en nuestro cuerpo físico y estabilidad mental.
Está vinculado con las glándulas suprarrenales y el sistema de excreción, controla también nuestra estructura ósea y el olfato. Cuando el muladhara está equilibrado, gozamos de una constitución fuerte y una gran resistencia física.
Un muladhara equilibrado nos aporta seguridad y confianza, confianza en que la vida nos proporcionará todo lo que necesitamos, y confiamos en que seremos capaces de sobrevivir, independientemente de las circunstancias que se nos presenten.
La falta de equilibrio, nos lleva a la inseguridad, y el miedo a sobrevivir.
En muladhara donde reside Kundalini Shakti (también denominada energía kundalini). Se representa como una serpiente enroscada alrededor de un lingam(un símbolo de la consciencia).
Para que el yogui pueda alcanzar, estados superiores de conciencia, debe despertar esta energía, y ascendida a través del canal central(Sushuma Nadi). Esto no puede suceder si Muladhara está inestable y no tenemos una base firme, la energía no puede ascender de una manera segura. De ahí que se dé tanta importancia en el yoga al enraizamiento.
Práctica de yoga: Asanas de enraizamiento como Tadasana (la postura de la montaña), Virabhadrasana (guerrero) y posturas sentadas para reconectar con la tierra.
Contacto con la naturaleza: Caminar descalzo sobre la hierba o la arena nos ayuda a descargar tensiones y sintonizar con la frecuencia terrestre.
Mantras y sonido: Vocalizar el mantra semilla LAM para hacer vibrar este centro energético y liberar bloqueos.
Gemas y cristales: Trabajar con piedras de tonos rojos y negros (como el jaspe rojo, la turmalina o la obsidiana) para favorecer el asentamiento.
Alimentación consciente: Consumir alimentos de raíz (zanahorias, remolachas, patatas) y proteínas que nos aporten solidez.
Aromaterapia: Aceites esenciales de pachulí, cedro o sándalo para crear una atmósfera de serenidad y conexión.
Desbloquear y equilibrar el Muladhara chakra nos permite vivir con mayor seguridad, reducir la ansiedad y sentir que pisamos sobre firme ante las tormentas del día a día.
Si sientes sensación de inestabilidad o quieres profundizar en la dimensión energética del yoga, te invitamos a acompañarnos en nuestras clases en Móstoles. ¡Ven a probar una sesión y fortalece tus raíces con nosotros!

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